Cómo enseñar a mi perro a no ladrar

 

Los ladridos en un perro son inherentes a él, es una de sus formas de expresarse al igual que los maullidos de los gatos, el cantar de los pájaros…etc. Es normal que un perro ladre en ocasiones, pero si no hay cierto control y ladra por cualquier cosa o estímulo, esto se convertirá en algo muy molesto no solo para los dueños, sino también para los vecinos. Aunque parezca algo absurdo, este tipo de disputas pueden acabar en la vía judicial y para evitar que la sangre llegue al río, te vamos a dar trucos para enseñar a tu perro a no ladrar.

Los perros ladran, sí, pero con una correcta educación lo harán solo en determinadas ocasiones y no lo harán en exceso. Tener un perro no implica que esté ladrando la mayor parte del tiempo. A continuación te damos una serie de pautas y recomendaciones para controlar los ladridos de tu perro y conseguir que deje de ladrar.

 

¿Por qué ladra tanto mi perro?

Al igual que los humanos nos comunicamos, los perros también lo hacen, y una de sus formas es mediante los ladridos. Para evitar que ladren en exceso, lo primero que hay que hacer, antes de comenzar nada, es saber a qué se deben esos ladridos.

Es como cuando llora un bebé, no tiene otra forma de comunicarse y puede ser molesto, pero generalmente lloran por un motivo concreto como que tienen hambre, sueño, toca cambiarles el pañal… Pues con un perro ocurre lo mismo, es importante saber sus motivos para ladrar.

  • Ganas de jugar: los perros, especialmente los perros cachorros, son muy juguetones y siempre tienen energía para ello. Es bueno jugar con tu perro cada día y disfrutar de su compañía al máximo, pero es importante que sepa donde está el límite. Muchas veces comienza a ladrar para llamar tu atención e incitarte a que juegues.
  • Viene alguien: otra situación muy común que provoca que los perros ladren es cuando viene alguien y llama a la puerta o al timbre. Se sobresaltan enseguida ya sea de alegría o por territorialidad y ladran.
  • Más perros: si se acercan por la calle o la puerta de casa perros es muy común que el “dueño” ladre cuando pasan ya sea por protección o por ganas de irse a jugar.
  • Miedo o ansiedad: cuando están asustados o estresados, e incluso si están mucho tiempo solos en casa, es habitual que descarguen esas emociones mediante ladridos en exceso.
  • Ganas de salir: ¿a qué perro no le gusta salir a darse una vuelta? La mayoría acaba siendo como un reloj suizo y saben en qué momento del día les toca su ansiado paseo y si ese paseo no llega cuando quieren es muy común que empiecen a ladrar. El objetivo es llamar la atención y conseguir que les saquen.
  • Hambre: con la comida no se juega, eso lo tienen claro, por ello muchos pueden ladrar cuando tienen hambre y su ración de alimento no ha llegado todavía. Estos ladridos pueden incrementarse si cada vez que el perro ladra se le da de comer.

 

motivos para que ladre un perro
Es fundamental identificar la razón por la que tu perro ladra.

 

Tipos de ladrido

Los motivos por los que ladra un perro pueden ser muy variados, pero escuchando y prestando atención a cómo son, podemos notar diferencias y hacernos una idea de qué le pasa. Estos son los ladridos más comunes:

  • Lento, bajo y continuo: por lo general, esto indica tono defensivo. Suele provocar alguna intrusión o visita que no le gusta.
  • Agudo y breve: generalmente indica dolor o molestias en el perro. Puede que algo le esté molestando o haciendo daño. Si no cesa es conveniente llevarle al veterinario para que le haga un chequeo.
  • Entrecortado y en un tono medio: tu perro te está diciendo que tiene muchas ganas de jugar.
  • Ininterrumpido y prolongado en el tiempo: a veces parece que aulle. Esto suele significar que el perro está aburrido o se siente muy solo.
  • Gruñidos: los perros suelen gruñir cuando se sienten amenazados o con mucho miedo, es una muestra de su posible ataque, están alertando.

 

Trucos y consejos para que tu perro deje de ladrar

Una vez tengas claro por qué ladra tu perro, si no es porque se encuentra mal, llega el momento de comenzar a educarlo y adiestrarlo para que no ladre en exceso.

Es importante remarcar que ladrar es un comportamiento natural de los perros y que conviene corregirlo cuando se nota que ladra en exceso. Por lo general es más fácil corregir comportamientos cuando es un perro cachorro, pero un perro adulto también puede ser educado y aprender si se siguen unas pautas y métodos adecuados y eres constante en el entrenamiento.

 

Potenciar un estado de calma en el perro

Esto es lo primero para conseguir que deje de ladrar. Si te pones a su nivel, solo conseguirás que el perro ladre más y más, por lo que es importante que cuando veas que esté ladrando mucho no le grites. Cálmate.

 

Utiliza las órdenes que ha aprendido y/o distrae su atención

Si han llamado a la puerta y comienza a ladrar mucho, limítate a decir “no” o “calla” en un tono algo pero sin gritar mientras sostienes una chuche para perros en lo alto de tu mano. Cuando se calme y deje de ladrar (que seguramente no tarde mucho) le acaricies y le das el premio.

Esto provocará el refuerzo positivo de “no ladrar” y en un tiempo conseguirás que cuando alguien venga no ladre y él mismo asocie el no ladrar con algo positivo. La educación no es cosa de un día, especialmente en un perro adulto, hay que ser constante y dedicarle un rato cada día, pero finalmente obtendrás buenos resultados.

 

 

Distraer su atención

Este es otro método que puede resultar eficaz. Si suena la puerta y ladra, sin gritarle ni acariciarle, cógele del chuche para perros (si tiene) y llévatelo al otro lado de la casa. No le lleves regañándole o forzando mucho, simplemente que te acompañe.

Al hacer esto en múltiples ocasiones, el perro acabará por no ladrar cuando llamen a la puerta y se quedará tranquilo en su sitio sin sobresaltarse en exceso. Como con el consejo anterior, esto se consigue con constancia.

 

Qué no hay que hacer nunca para que tu perro deje de ladrar

Si tu perro ladra muchísimo y tú te pones a gritarle o eres muy brusco, el animal tendrá más estrés o ansiedad y el ladrido irá en aumento. Es importante estar siempre en una actitud calmada con tu perro.

El hablarle y acariciarle mientras ladra tampoco es la mejor solución, pues puede interpretarlo como un refuerzo positivo y seguir ladrando para que sigas acariciándole.

Los castigos físicos tampoco son indicados, ni en estas situaciones ni nunca. Los perros no aprenden así, es más, solo cogerán miedo o rabia y será contraproducente. Siempre es mejor educar en positivo.

 

 

Video sobre como hacer que mi perro deje de ladrar

 

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