¿Cómo desparasitar a un perro?

Desparasitar a un perro es más sencillo de lo que se cree, ya que el producto para hacerlo suele venir en forma de comprimidos, en ocasiones con sabores como la ternera, de manera que el perro los devora.

En el caso contrario, cuando hablamos de una pastilla con un gusto nada agradable, basta con meterla en un poco de paté, un truco que no suele fallar, aunque a veces lo hace. En estas ocasiones, hay que abrir la boca al perro, empujar sin miedo la pastilla hasta la garganta y cerrarle la boca.

Así lo obligamos a tragar sin provocarle ningún daño, evitando que escupa el comprimido como hacen algunos animales si lo envolvemos en comida.

¿Cada cuanto se desparasita internamente a un perro?

La desparasitación interna, hay que distinguirla de la externa en la que se eliminan pulgas o garrapatas, se suele hacer cada tres meses, aunque hay que seguir el criterio del veterinario.

A veces, en especial en perros que trabajan con ganado o conviven con él, pueden recomendar que se haga cada mes y medio, aunque no es lo usual.

Síntomas después de desparasitar a un perro

Lo normal es que el animal no tenga síntoma alguno después de ser desparasitado, más allá de que aparezcan gusanos en las heces si estaba infectado con estos bichos de aspecto tan poco agradable.

Sin embargo, en ocasiones se producen efectos no deseados o secundarios al darle los comprimidos, estando entre los más frecuentes los vómitos y la diarrea, aunque son leves y desaparecen enseguida.

Tampoco son extraños los problemas de la piel como la urticaria o el prurito, lo cual suele resolver el veterinario con algún medicamento.

¿Qué es bueno para desparasitar a un perro?

A la hora de desparasitar a un perro, lo mejor es emplear un producto destinado a ellos, el cual podemos encontrar en las clínicas veterinarias y en las tiendas de animales.

Si el perro es un cachorro de corta edad, y más si es de tamaño mediano o pequeño, se suelen usar líquidos o pastas. Tienen la ventaja de que se dosifican muy bien, pues traen una jeringuilla en la que están marcados los kilos.

El líquido ya viene con sabores, así que solo hay que abrir un poco la boca al cachorro y dejar el contenido de la jeringa dentro para que se lo trague.

Con los perros adultos casi siempre se prefieren los comprimidos. Ya los encontramos destinados a perros pequeños (eso evita tener que partir las pastillas) y también para razas gigantes, con la idea de no darles un puñado de comprimidos.

Hay veces en las que se utiliza un antiparasitario inyectable, sobre todo cuando después de que se haya hecho un análisis, el resultado es que el animal tiene un parásito un tanto especial, que es posible que no se elimine con los comprimidos o se tarde mucho en hacerlo.

Tiene la ventaja de que la acción del pinchazo es más rápida y eficaz, calculando el profesional la dosis de acuerdo al peso del perro.